Declaración pública del Partido Socialista de Chile

En relación al incidente en el que el Gobierno de la República de Cuba negó la entrada a la ciudadana chilena Mariana Aylwin, el Partido Socialista de Chile declara lo siguiente:

 1.           El Partido Socialista lamenta que el Gobierno cubano no haya permitido el viaje a La Habana de la hija del ex presidente chileno Patricio Aylwin Azócar, quien asistiría a un acto con otras figuras políticas extranjeras, en el marco del cual se realizaría un homenaje a la figura de su padre.

2.            Si bien reconocemos el derecho que asiste a los gobiernos para determinar la admisión o expulsión de ciudadanos extranjeros de su territorio cuando estos se involucran en cuestiones de política interna, como Partido Socialista consideramos que esta medida debe utilizarse por los Estados de manera ponderada y justificada.

3.            En este caso, la negación del viaje a la isla -que afectó a la hija del ex presidente chileno-, no es una buena medida de reciprocidad entre nuestro país y Cuba.

4.            Respaldamos las acciones de la Cancillería chilena de expresar su molestia a través de la vía diplomática, siendo el canal adecuado y establecido para abordar y bien resolver situaciones como ésta.

5.           Al mismo tiempo, creemos que en ningún caso es apropiado mezclar situaciones de diferencias diplomáticas para fines de política interna chilena, por lo que reiteramos que este impasse sea abordado por los canales establecidos para ello.

6.            Estamos seguros que dando por superada esta situación, continuará prevaleciendo la amistad que une a Cuba y Chile, el trabajo conjunto de sus Gobiernos y la búsqueda del desarrollo de ambos pueblos.

7.            Finalmente, llamamos a los partidos de la Nueva Mayoría a la UNIDAD, con el fin de enfrentar los retos políticos del presente año y a realizar un debate con altura de miras -desprejuiciado y sin exclusiones de ningún tipo- sobre los desafíos y necesidades de nuestra gente, los valores y principios que buscamos proyectar como coalición, y sobre un proyecto ciudadano que deberemos abordar en una propuesta político-programática común durante los próximos meses.

DIRECCIÓN NACIONAL PARTIDO SOCIALISTA DE CHILE

Santiago, 22 de Febrero de 2017.

Partido Socialista llama a Piñera a terminar con aprovechamiento político por incendios forestales

El Secretario General del Partido Socialista, Pablo Velozo, calificó como “oportunismo político” las críticas que Sebastián Piñera ha vertido en sus últimas intervenciones atacando al Gobierno por el combate de los incendios forestales que afectan a varias regiones del país y que hasta la fecha ha cobrado la vida de 4 voluntarios.

Desde el PS, lamentaron la muerte del bombero Hernán Avilés en Constitución durante el día de hoy, y valoraron los esfuerzos sobrehumanos que realizan los voluntarios de Bomberos, de la CONAF y de otras instituciones en condiciones climáticas muy complejas, las labores de coordinación del Gobierno y de los municipios, la ayuda de otros países así como las campañas que han levantado los ciudadanos a lo largo de todo el país.

“Ante la gravedad y magnitud de esta tragedia, el PS no queda indiferente con el esfuerzo de quienes se han dedicado a combatir heroicamente los incendios ni de quienes lo han perdido todo. Tampoco quedamos indiferentes con los intentos de sacar ventaja política de esta dolorosa situación”, señaló el dirigente.

Velozo especificó que “Piñera y la derecha han decidido levantar una campaña de posicionamiento oportunista a partir de la tragedia que están viviendo miles de familias que habitan en las zonas afectadas por los incendios forestales”.

“Como Partido Socialista llamamos a Piñera y a la derecha a terminar con el aprovechamiento político de esta tragedia”, dijo Pablo Velozo.

“Recordemos que su gestión no avanzó en el fortalecimiento de una institucionalidad eficiente para la prevención de incendios. Su gobierno fue incapaz de contener el incendio en las Torres de Paine en menos de tres meses, mientras ahora critica a un Gobierno que está combatiendo cientos de focos de fuego a la vez”, dijo el Secretario General PS.

Asimismo, Velozo indicó que el motivo de las críticas al Gobierno es debido a que “Piñera está desesperado por evitar seguir cayendo en las encuestas, generando críticas oportunistas  al Gobierno de la Presidenta Bachelet. La ciudadanía sabe diferenciar el aprovechamiento político”.

Comité Central del PS decidirá este sábado si mantiene para el 23 de Abril la realización de primarias

La Mesa del Partido Socialista decidió esta tarde proponer al Comité Central de este sábado la mantención del itinerario trazado por el último Pleno del PS, y que sean los integrantes de esa instancia quienes ratifiquen si se realizan o no las primarias socialistas agendadas para el próximo 23 de Abril.

Según explicó la Presidenta del Partido Socialista, Isabel Allende, “este 21 de Enero el Comité Central del PS decidirá si mantiene el acuerdo vigente hasta el día de hoy tomado en el último pleno socialista de Noviembre. El Comité Central está facultado para reiterar el acuerdo o cambiarlo, y por lo tanto, nosotros no nos podemos adelantar absolutamente a nada”.

Allende aclaró que la decisión al interior de la Mesa de mantener la resolución del Pleno anterior para realizar primarias en Abril fue mayoritaria, reiterando que la decisión final le corresponderá al Comité Central del PS, que se realizará este sábado en el ex Congreso Nacional.

La timonel explicó que, en caso de que el Pleno PS ratifique la decisión de mantener las primarias del 23 de Abril, se deberá decidir las fechas tope de inscripción y si esta elección será abierta a la ciudadanía o exclusiva para la militancia, entre otros puntos.

En el caso contrario, si el pleno decida revocar el acuerdo tomado por el Comité Central de Noviembre, se abre la alternativa de votar durante el transcurso del encuentro agendado para este sábado.

Sin embargo, Isabel Allende señaló que la voluntad del Partido Socialista es que participen los 4 precandidatos de la centroizquierda en las primarias fijadas para el 23 de Abril.

“Ahora, nosotros no podemos forzar a nadie. Si hay una persona como hasta ahora ha dicho Ricardo Lagos, que probablemente no participe, nosotros no podemos ir contra su voluntad”, señaló la Presidenta del PS.

Presidenta PS Isabel Allende asegura que próximo Gobierno deberá profundizar la Reforma Laboral

Más de 500 personas asistieron a la presentación del Manual Didáctico de Aplicación de la Reforma Laboral para Dirigentes Sindicales, realizado por el Departamento Nacional Sindical (DENAS) del Partido Socialista de Chile (PS), el Instituto Igualdad y la Fundación Friedrich Ebert (FES).

La jornada se desarrolló en la sede del sindicato del Banco del Estado y contó con la participación de la Presidenta del PS, Senadora Isabel Allende B.; el Presidente del Directorio del Instituto Igualdad, Álvaro Elizalde; y la representante de la FES, Simone Reperguer. Además, se realizó un panel de comentarios, junto al Subsecretario del Trabajo, Francisco Díaz; José Manuel Díaz, Tesorero nacional CUT y miembro del Ejecutivo del DENAS PS; Arlette Gay, Encargada DENAS PS, Coordinadora y Editora del Manual; y Felipe Ossandón, co-autor y Consultor en Temas Laborales.

La Presidenta del PS, Senadora Isabel Allende, declaró que era un orgullo participar de esta actividad: “Lo digo muy sentidamente, porque en tiempos de tanta apatía, en tiempos de incredulidad, en tiempos en que muchas veces se tiende a destacar lo negativo por sobre lo positivo, esta publicación nos muestra lo mucho que podemos hacer juntos como partidos, como sindicalistas, como gobierno, y más, como alianza entre el mundo de los trabajadores y la política en general”.

Asimismo, Isabel Allende valoró que “el mundo sindical sabe que el mundo del trabajo está cambiando y que los mismos valores de ayer tienen que adaptarse a la nueva realidad de hoy (…) sabe que cada herramienta legal hay que aprovecharla, difundirla, aplicarla en cada empresa, en cada sindicato, porque así se van mejorando las condiciones de vida de sus asociados”.

De igual forma, la Senadora Allende destacó que “se requieren acción como la de este Manual, que viene a dar sentido y aplicación práctica a la Reforma Laboral, recientemente promulgada por el gobierno de la Presidenta Bachelet”.

Por otra parte, la parlamentaria reiteró que era importante –a pesar de los embates sufridos por la ley en el Tribunal Constitucional- valorar las herramientas como “la huelga efectiva y sin reemplazo; la extensión pactada de beneficios; el derecho de información; contar con un piso de entrada en la negociación; o el derecho a negociar para el sindicato interempresa, entre otros”. Igualmente y considerando que Arlette Gay coordine el DENAS, que “esta ley contenga normas de afirmación positiva para las mujeres en la dirigencia sindical”.

Respecto a la profundización de la Reforma Laboral que se requiere continuar para el próximo gobierno, la Presidenta del PS planteó que “además, habrá que avanzar hacia una negociación colectiva que posibilite acuerdos por ramas de actividad, que es la forma en que pueden conseguirse mayores grados de igualdad entre los trabajadores, en tanto fortalece su poder de negociación. También estimamos que es una tarea futura la revisión sustantiva del derecho individual del trabajo, que parta por cambiar la normativa del Código del Trabajo, que hoy promueve una excesiva judicialización, como es la causal de despido por necesidades de la empresa, que en la práctica termina por ser un despido “sin causal”, afectando sensiblemente la estabilidad laboral”.

Finalmente, Isabel Allende cerró su intervención expresando que “los socialistas trabajaremos para que estos desafíos estén en el centro del próximo programa de Gobierno, y seguiremos apoyando y defendiendo a las y los trabajadores de Chile”.

Presidenta PS Isabel Allende en Encuentro Programático: “Estoy convencida que el triunfo es posible”

ENCUENTRO PROGRAMÁTICO
PARTIDO SOCIALISTA DE CHILE
Santiago, 7 Enero de 2017

Senadora Isabel Allende Bussi
Presidenta del Partido Socialista de Chile

Compañeras y compañeros,

Quiero saludar y valorar el trabajo que hoy iniciamos en conjunto con el Instituto Igualdad. Nada es más central en la acción política que la definición de las ideas que nos movilizarán en la fase que inicia el país, por lo que este esfuerzo se vuelve primordial para enfrentar este período.

Nos encontramos en el camino de adoptar definiciones políticas y electorales sumamente importantes para nuestro futuro como partido y como coalición. Si lo hacemos bien lograremos sintonizar con las mayorías y convertir estos cuatro años de Gobierno en un proceso para transformar Chile en un país de desarrollo inclusivo. Si no, ponemos en serio riesgo el sueño de una sociedad justa, llenando a Chile de quiebres y desencuentros, y retrocediendo en nuestro proceso transformador.

Para los socialistas el objetivo es claro: proyectar el proceso de cambios estructurales que iniciamos hace tres años con la Presidenta Michelle Bachelet. Y también son claras las herramientas para hacerlo: unidad de la centroizquierda en torno a una candidatura única, una lista parlamentaria y un programa común.

Hoy vivimos tiempos complejos para las ideas y los valores progresistas.

Ciertamente, no es un fenómeno privativo de Chile. Contrariando las encuestas y las expectativas, durante el último tiempo vimos cómo los británicos prefirieron abandonar Europa; cómo en Colombia la conquista de la paz sufrió un freno impensable en un plebiscito; y cómo trabajadores desesperanzados permitieron que un personaje como Donald Trump se convirtiera en Presidente de los Estados Unidos.

Europa y América Latina sufren hoy un fuerte retroceso de las posiciones progresistas, donde enfrentan los cuestionamientos de una derecha fortalecida y de populismos de diversos signos, que buscan superar o incluso sustituir a las orgánicas políticas actuales.

El deterioro de la fuerza convocante de nuestro proyecto a nivel global resulta de un malestar extendido por todos los países, tanto por las limitaciones de la democracia representativa, como por la incapacidad de nuestras organizaciones políticas de encarnar dicho proyecto.

Nuestra democracia, evidentemente, también enfrenta tensiones, cuyas raíces se encuentran en el proceso social y político vivido durante los últimos 25 años.

Chile se ha ido transformando profundamente durante este cuarto de siglo. Hemos avanzando en términos de derechos ciudadanos, en lo político, social y económico. Hoy, los chilenos vivimos mejor que en el pasado y hemos construido bases de desarrollo para seguir avanzado hacia un mejor futuro.

Hoy tenemos una nueva clase media más educada y más empoderada, que no sólo quiere acceder a los beneficios del desarrollo sino que quiere incidir, en los asuntos públicos que le afectan. Parte importante de esta clase media ha abandonado la pobreza durante estos años, pero teme volver a caer en ella, lo que nos habla de un nuevo tipo de vulnerabilidad.

Hasta ahora, hemos seguido una estrategia de desarrollo basada en la exportación de materias primas, que muestra sus limitaciones para constituirse en una verdadera plataforma de desarrollo para el largo plazo, diversificada en su matriz productiva y ambientalmente sustentable.

Asimismo, una persistente desigualdad sigue dividiendo a nuestra sociedad, donde la brecha entre los que más tienen en términos de recursos y de poder, y el resto de la sociedad, sigue siendo una muralla que nos impide avanzar hacia una sociedad más cohesionada.

Si bien la desigualdad de ingresos es estructuralmente más reconocible, no son menos relevantes las que se mantienen entre mujeres y hombres, con nuestros pueblo indígenas y también en términos etarios, especialmente respecto de sectores de niños vulnerados en sus derechos y adultos mayores, que no ven acompañada una vida más extensa con políticas que los protejan.

Tampoco lo es la desigualdad territorial, porque aún sigue siendo demasiado gravitante vivir en la capital o fuera de ella.

Por otro lado, hemos ido democratizando con mucho esfuerzo un sistema político que permite una gobernabilidad básica, pero que presenta problemas de representatividad con altos niveles de abstención, poca renovación en los liderazgos y con serias dificultades para poder procesar cambios estructurales, como lo hemos podido palpar crudamente en episodios como la gratuidad educativa

Nuestra democracia está siendo cuestionada en cada elección, donde crece la abstención, especialmente entre los jóvenes. Cualquier propuesta de futuro tiene que hacerse cargo, con mucha fuerza, de movilizar a quienes serán, precisamente, protagonistas de ese futuro.

Vivimos una política en crisis. Los partidos acumulamos evaluaciones negativas, al igual que otras instituciones y el mundo empresarial. Las malas prácticas, la colusión y la percepción de ser parte de una élite de privilegiados nos está pasando la cuenta

Nosotros mismos no estamos ajenos a los factores del descrédito: compartimos los graves problemas que enfrenta la política y los partidos por los episodios de violación a la ética de los últimos meses. Debemos desterrar de una buena vez el vínculo nefasto entre política y dinero; debemos recuperar la función pública como servicio a los ciudadanos y no como una fuente de privilegios.

No es posible debatir un programa de gobierno si no es en el marco de una discusión seria y profunda sobre las causas que hoy tiene la deslegitimación y desprestigio de la política en amplios sectores de la ciudadanía.

El impacto de este cuadro en la subjetividad social es enorme: nos encontramos con frustración por ver que el mejoramiento social no alcanza para todos; malestar y desconfianza en las instituciones y las élites, y una brecha creciente entre los proyectos de vida personal y los proyectos colectivos.

Nuestro gobierno y su programa de cambios ha buscado incidir en medio de esta realidad: las transformaciones que hemos impulsado apuntan a generar más igualdad y cohesión social, a educar más y mejor a nuestros compatriotas y a restituir la legitimidad de las instituciones.

Pero a pesar de la magnitud del esfuerzo, que ha significado altos costos y ha tenido claramente una resistencia permanente entre quienes se sienten cómodos con el statu quo, es necesario avanzar más. Por eso este encuentro es vital. Hay que poner igual acento en el qué hacer y en el cómo hacerlo, de manera de no poner en riesgo tanto los cambios como la adhesión a ellos.

No podemos olvidar que, de los últimos 27 años, nosotros hemos gobernado 23. Por tanto y hay que tener el coraje de reconocerlo, esto es en buena medida el resultado de lo que nosotros hemos hecho, con sus luces y sus sombras, aunque es justo también decir que nos hemos enfrentado con la trampa constitucional que ha impedido remover estructuras.

La pregunta que debemos enfrentar entonces es cómo respondemos al cuadro descrito. Cómo actuamos, desde los logros que hemos alcanzado, sobre las grietas que nuestras instituciones y la sociedad evidencian.

Ya lo declaramos en enero pasado, durante nuestro 30º Congreso General: debemos ser capaces de proponer respuestas eficaces para los desafíos emergentes, sin perder de vista la perspectiva de largo plazo que siempre debe impulsarnos. Por lo mismo, no se trata sólo de listar un conjunto de los temas para proponer medidas. Se trata de articular una visión programática global con las políticas que consideramos relevantes para el próximo periodo.

Naturalmente, será tarea de este grupo de compañeras y compañeros realizar las proposiciones que estimen, pero quisiera plantear algunas materias que me parecen ineludibles para los socialistas.

En primer lugar, considero básico persistir en la creación de un sistema de protección social que permita instalar los cimientos de un Estado Social de Derechos: educación, salud y pensiones como bienes universales que deben estar disponibles para todos los ciudadanos.

En educación, hemos iniciado las reformas en los fundamentos del sistema, que debiera propender al fortalecimiento la educación pública y crear las condiciones para asegurar efectivamente que una educación gratuita y de calidad esté al alcance de todos.

En esa misma dirección, debemos garantizar el acceso a salud oportuna, digna y financiada para todas las familias, lo cual supone enfrentar una transformación real del sistema de Isapres, entre otras cosas. La reforma de la salud debe ocupar, a mi juicio, un lugar central en cualquier programa de gobierno de la centroizquierda.

Junto con ello, la reforma del sistema de pensiones es inaplazable. La sociedad chilena exige cada vez con más fuerza resolver la encrucijada en que nos encontramos, con una sociedad que envejece aceleradamente sin que cuente con sistema seguridad social de verdad.

Un segundo gran capítulo de nuestro programa debiera enfocarse en perfilar una nueva estrategia de desarrollo. Un amplio y calificado grupo de socialistas -liderados por Clarisa Hardy y Álvaro Díaz- ha adelantado propuestas en este orden de cosas y considero que ellas deben nutrir el debate programático que estamos iniciando.

¿Cuáles debieran ser los ejes de esta estrategia?

Un primer punto a tener en cuenta es que una nueva estrategia de desarrollo requiere un enfoque integral que ponga en su centro al ser humano, porque estamos hablando de una idea de desarrollo que va más allá de la noción neoliberal centrada en el puro crecimiento, entendido sólo como aumento del producto.

Ello plantea desafíos de envergadura: debemos crear las capacidades que permitan diversificar nuestra matriz productiva hacia bienes de mayor valor y que incorporen grados superiores de conocimiento, acercando al país a la frontera tecnológica mundial.

Un componente fundamental de esta matriz deben ser políticas públicas de calidad, que sean la expresión de un Estado eficiente. No perdamos de vista que en el deterioro de lo público al que asistimos, las cosas mal hechas han jugado un papel no menor. Estos años han demostrado que nuestro Estado, a veces, no está a la altura de las transformaciones sociales a las que aspiramos. Su modernización es un medio esencial para lograrlas.

Al mismo tiempo, un modelo de desarrollo basado en el ser humano exige asegurar condiciones laborales justas, que se haga cargo las nuevas transformaciones del mundo del trabajo, con organizaciones sindicales fuertes que permitan equilibrar las actuales relaciones laborales, junto con un ejercicio empresarial responsable. Hablo derechamente de la necesidad de construir un nuevo pacto social entre trabajadores, empresarios y comunidades, que permita compartir los frutos del progreso entre todos y no concentrarlos sólo en algunos.

Caminar hacia esta nueva estrategia de desarrollo requiere con decisión y acciones concretas el desafío del cambio climático y, en ese marco, resolver el problema del agua en Chile. Nuestra propuesta sigue siendo la de garantizar la disponibilidad de agua como un derecho humano.

Nuestro objetivo es una nueva estrategia de desarrollo para no seguir dependiendo solamente del cobre, pero eso no significa no defender algo que está en el corazón y en la historia de los socialistas. Debemos defenderlo y ello debe expresarse tanto en la necesidad de fortalecer y capitalizar CODELCO como en poner fin a ese yugo que pesa sobre la principal empresa pública, derogando la ley reservada del cobre.

Un tercer componente programático tiene que ver con la calidad de nuestra política y de cómo nos hacemos cargo de las limitaciones que muestra la democracia representativa. El malestar de los ciudadanos radica en gran medida en la incapacidad del sistema político para procesar sus anhelos y para responder a sus expectativas. Una distancia que se ve incrementada cuando algunos de nuestros actores parecieran anteponer sus intereses individuales convertidos en privilegios, por sobre el interés general.

Por lo mismo, debemos tener la audacia de proponer diseños institucionales que permitan recuperar el sentido y significado de la política para quienes sólo disponen de su voz y su derecho a disentir. Pero no debemos quedarnos sólo en las instituciones, sino que debemos renovar profundamente nuestra propia práctica política a todo nivel, sea en las organizaciones políticas, en las instituciones representativas o en las organizaciones de la sociedad civil.

Recuperar la confianza nos exige ser inflexibles con la probidad. Quienes se sirven de la política y no sirven a quienes confiaron en ellos, no sólo le hacen un daño al Partido: se lo hacen al país entero.

Porque sin hechos las ideas son sólo consignas. La posibilidad de reconstruir la confianza entre ciudadanía y élites supone expresar en actos aquello que predicamos o prometemos.

El marco de la renovación de la política debe ser, definitivamente una nueva Constitución. Los socialistas no vamos a cejar en nuestro empeño por tener una carta fundamental elaborada y legitimada en democracia. La Constitución que tenemos entorpece y obstaculiza la construcción de una sociedad justa, por lo que cambiarla es una tarea vital. Los socialistas aprobamos en Congreso partidario promover la Asamblea Constituyente como el mecanismo más adecuado para ello.

Otra dimensión programática esencial tiene que ver con asegurar condiciones para poder implementar los proyectos de vida de cada ciudadano, en su autonomía, sus derechos, sus convicciones y orientaciones. En este ámbito me parece fundamental consagrar el matrimonio igualitario, despenalizar el aborto y avanzar hacia la eliminación de toda forma de violencia o discriminación hacia el otro, cualquiera que éste sea: mujer, indígena, adulto mayor, niño, migrante.

A propósito de esto último, como socialistas creemos que ha llegado la hora de contar con una política y una institucionalidad migratoria, con una legislación que no sea discriminatoria, moderna, responsable e inclusiva.

Otro tema que no podemos dejar de lado es la aspiración de miles de trabajadores y de sus familias por vivir en un entorno libre de delincuencia. Podremos elevar las condiciones de vida, podremos tener avances en el aseguramiento de derechos, pero ello perderá sentido si no somos capaces de ofrecer respuestas efectivas a quienes temen por su integridad, la de los suyos y por la protección de un patrimonio que es fruto de su esfuerzo. Pese a los avances en materia de persecución penal, la inseguridad sigue siendo otra muestra de desigualdad. Quienes más sufren de la inseguridad son quienes más deben sacrificarse para alimentar a sus familias. Vivir en un entorno seguro también es un derecho básico.

No puedo dejar de relevar la imperiosa necesidad de descentralizar el país. La dimensión territorial debe cruzar todos los ejes programáticos, pero también debe ser un área de política en sí misma: hasta ahora hemos logrado avanzar en descentralización administrativa, pero debemos completar la descentralización política con la elección de los gobernadores regionales. Aprobamos la reforma constitucional, debemos aprobar la ley que permita hacer la elección y debemos asegurarnos que este nuevo ejecutivo regional elegido, democráticamente, tenga las herramientas y los recursos para ser un gobierno regional de verdad.

Compañeras y compañeros,

No tengo dudas de que podría seguir aumentando el número de temas programáticos, pero tengo también conciencia de que debemos poner un límite razonable a esta elaboración.

Por lo mismo y aun cuando sé que muchos de ustedes han participado de procesos anteriores similares a éste, me parece que vale la pena recordar algunas cuestiones básicas para emprender esta tarea.

Dicho muy escuetamente, no podemos olvidar que un programa de gobierno es una herramienta para la acción y no un enunciado de deseos o solo puntos de vista ideológicos. Por lo mismo, debe trazarse una carta de navegación para fines realizables.

Sin perjuicio de enfocarse hacia el horizonte de una sociedad con justicia social y bienestar extendido, debemos precisar medidas concretas que permitan avanzar en esa dirección.

La responsabilidad política exige también identificar prioridades programáticas, definir cuál o cuáles serán los temas por los que nos jugaremos de manera principal, sabiendo que no todo se puede hacer al mismo tiempo.

Del mismo modo, en la construcción programática debemos estar muy atentos a oír a los ciudadanos, porque un programa se hace desde sociedad. Pero ciertamente, un programa tampoco es una lista de demandas, sino que es el resultado de la interacción y el procesamiento de la demanda social y de los principios socialistas a través de un juicio de eficacia política, que permita albergar la expectativa razonable de poder cumplir lo que se comprometa.

Compañeras y compañeros,

Este es el gran desafío que debemos asumir.

Es enorme, como también lo es la tarea de hacer del nuestro un país más desarrollado, cohesionado y equitativo.

Pero tenemos las ideas y los recursos políticos para abordar esta tarea. Y no debemos olvidar que el marco de trabajo debe ser siempre una visión global de sociedad y un horizonte que nos movilice.

Nuestro objetivo es construir una sociedad centrada en la idea de ciudadanía fundada en derechos, una sociedad donde garanticemos niveles de protección para alcanzar una existencia digna. Y los medios que hemos elegido para alcanzar ese propósito es la construcción de mayorías sociales y políticas que permitan avanzar en democracia.

La propuesta programática en que vamos a trabajar tiene grandes propósitos: primero, hacerse cargo efectivamente de lo que Chile nos demanda, a partir de algunos de los elementos que he señalado; segundo, estar al servicio de la unidad, por lo que ella debe tener presente la diversidad de nuestra coalición de centroizquierda; y tercero, ser una herramienta política para ganar las próximas elecciones.

Porque no hay mejor vehículo para materializar nuestros principios y nuestras ideas que el triunfo.

A diferencia de la derecha, que dispone de una amplia red de recursos materiales y simbólicos para intentar mantener sus privilegios, para la centroizquierda el gobierno es un medio fundamental del que dispone para llevar sus ideas desde el papel a la vida real.

Nuestros adversarios han sabido actuar en los últimos tiempos. A los errores nuestros se suman aciertos de la derecha para convertir en sentido común las críticas a nuestro gobierno y a nuestra coalición.

Sin embargo, nuestras ideas y valores siguen siendo mayoritarios en la sociedad chilena. De lo que se trata ahora es de tener la capacidad de convertir esa mayoría social y cultural en mayoría política.

No hay más camino que el de la unidad, con un candidato único, una lista parlamentaria unida y un programa común. Para ello lo que hoy comenzamos a dibujar es crucial.

Estoy convencida que el triunfo es posible.

Declaración Pública del Partido Socialista sobre Derechos Humanos

Declaración Pública del Partido Socialista sobre Derechos Humanos

La defensa y promoción irrestricta de los Derechos Humanos forma parte de los valores y principios esenciales del Partido Socialista de Chile. A lo largo de toda nuestra historia hemos levantado la voz para defender a quienes han visto conculcados sus derechos, particularmente durante los años de la dictadura cívico militar, cuando miles de compatriotas, víctimas del terrorismo de Estado, fueron desaparecidos, asesinados, torturados, exiliados, exonerados y perseguidos. Muchos de ellos, militantes socialistas.

El Partido Socialista considera que las graves violaciones a los Derechos Humanos cometidas por agentes del Estado durante la dictadura constituyen crímenes de lesa humanidad, y por tanto son inamnistiables e imprescriptibles.

Estos crímenes deben ser investigados y sancionados para lograr verdad, justicia y reparación; sin esta condición no es posible avanzar en la construcción de una sociedad plenamente democrática, que herede a las nuevas generaciones una real cultura de respeto a los Derechos Humanos.

Por ello, no apoyaremos ninguna iniciativa legislativa, administrativa o de cualquier índole que pueda significar algún tipo de beneficio especial para aquellos victimarios que estén cumpliendo prisión por ser autores de crímenes de lesa humanidad. Asimismo, condenamos cualquier acción que pretenda amnistiar, condonar, indultar o hacer prescribir estos crímenes atroces, cualquiera sea la forma que estas maniobras adopten.

Chile mantiene una deuda de Verdad, Justicia y Reparación con las víctimas de la dictadura, en particular con los compatriotas detenidos desaparecidos, de quienes aún no se conoce su paradero debido a la persistente acción de ocultamiento de información y obstaculización de la justicia por quienes fueron parte de los organismos represores. Asimismo, Chile también mantiene una deuda con las agrupaciones de familiares de las víctimas, que con sacrificio y dignidad, han luchado incansablemente porque se conozca la verdad y se imparta justicia.

Criticamos y alertamos de acciones que intentan imponer discusiones equívocas, disfrazadas de supuestos valores de clemencia o humanidad, con el propósito de impedir que los culpables cumplan íntegramente sus condenas, limpiando su imagen y desviando la atención de la deuda pendiente en Verdad, Justicia y Reparación.

No es casual que estos intentos se den justo ahora, cuando -con un extremo retraso que nos avergüenza como país- algunos procesos judiciales comienzan a dar resultado y a descubrir la verdad, lo que inevitablemente se traducirá en que más criminales sean sometidos al rigor de la justicia.

Finalmente, reafirmamos nuestro histórico apego al Derecho Internacional en materia de Derechos Humanos, cuyos avances hemos defendido frente a los intentos de impunidad a los crímenes de lesa humanidad, incorporándolos al proceso de Verdad, Justicia y Reparación, y nos comprometemos a impulsar y apoyar toda iniciativa que contribuya a adecuar definitivamente la legislación nacional a los tratados internacionales de Derechos Humanos que el Estado chileno ha ratificado.  Solo así garantizaremos que NUNCA MÁS el terrorismo de Estado vuelva a enlutar a nuestro país y que podamos reencontrarnos como nación, en justicia y paz.

COMISIÓN POLÍTICA PARTIDO SOCIALISTA DE CHILE

Santiago, 29 de diciembre de 2016.

 

 

Mesa PS recibió al PPD: “Cada partido tiene su itinerario y toma su decisión” en el tema presidencial

Durante la mañana de este Viernes, la Mesa del Partido Socialista recibió a la directiva del PPD para conversar sobre el escenario electoral que enfrentan ambas colectividades, manifestando el interés de llegar a las primarias de la Nueva Mayoría con un candidato común, pero aclarando que será decisión de cada partido.

En palabras de la Presidenta PS, Isabel Allende, tanto el PS como el PPD “somos parte de lo que consideramos el socialismo democrático, somos parte de la internacional socialista, somos quienes hemos contribuido a la transición que tuvimos desde el año 90 y hemos participado activamente en lo que fue la Concertación y hoy es la Nueva Mayoría”.

La timonel socialista indicó que se trabajarán conjuntamente los “temas programáticos, una lista parlamentaria común, las prioridades legislativas, lo que puedan ser las bases de una futura constitución, son muchos los intereses y los deseos que tenemos para trabajar en conjunto”, estableciendo grupos de trabajo a través de los Secretarios Generales de cada partido.

Sobre el tema de la opción presidencial, Allende señaló que “cada partido tiene su itinerario, cada partido toma su decisión.  Entendemos que el PPD tiene su decisión tomada y nosotros (el PS) tenemos un Comité Central el 21 de Enero”.

Allende reiteró que existe un acuerdo tomado, precisamente, por un Comité Central anterior, “por lo tanto ese acuerdo está vigente hasta nuestro Comité Central que será el encargado de ratificarlo o cambiarlo o cualquiera sea la decisión que tome”, pero haciendo hincapié que ambas colectividades buscarán tener un candidato en común para hacer frente a una candidatura de la derecha, que en caso de ganar sería “la regresión en  avances transformadores importantes”

“La voluntad de ambos partidos es clara: necesitamos una candidatura común que sea muy competitiva para el 2 de julio y nosotros tenemos una apuesta, y la apuesta es que esta decisión presidencial no está decidida. Al contrario, todavía hay un enorme espacio para poder desplegar sobre todo a partir del 2 de julio de esta candidatura común, por todo el país que nos permita ganar la adhesión del electorado”, dijo Isabel Allende.

Diputados PS respaldan movilización de trabajadores de ServiEstado, que cumplen 10 días en huelga legal

El Jefe de la Bancada PS, diputado Juan Luis Castro, solidarizó con los 1400 trabajadores del sindicato ServiEstado, que desde el 13 de Diciembre pasado, se encuentran en huelga legal, debido a que la dirección del banco no ha accedido a sus peticiones de mejoras salariales y mejoras de infraestructura para las oficinas, a lo largo del país.

El diputado Castro señaló que “como legisladores Socialistas no podemos quedar indiferentes a la crítica situación que están viviendo más de mil trabajadores de una empresa estatal”.

Junto con entregar su apoyo a la directiva del Sindicato Nacional ServiEstado, presidida por Mario Triviño, los legisladores PS no descartaron solicitar que la Comisión de Trabajo de la Cámara analice el conflicto laboral que impacta en miles de familias chilenas.

Es por ello que recalcó que “a nombre de la Bancada de Diputados Socialistas, instamos a la dirección del banco para que en esta negociación con los trabajadores, se aplique un criterio de empresa estatal y no de empresa privada”, dijo el diputado Castro.

Finalmente, el diputado Juan Luis Castro destacó que los legisladores PS esperan que “BancoEstado de un buen ejemplo como empresa estatal”.

Foto: Radio Sago

ISABEL ALLENDE RETOMA FUNCIONES Y REITERA LEALTAD DEL PS CON EL GOBIERNO DE LA PRESIDENTA BACHELET

La Presidenta del Partido Socialista, senadora Isabel Allende, retomó sus funciones a la cabeza del PS durante el Comité Político de los días Lunes en La Moneda, asegurando que se pueden mejorar los espacios de diálogo con el Ejecutivo y reiterando la lealtad de la tienda con el gobierno de  Michelle Bachelet.

El regreso de Allende se produce tras una licencia médica que la mantuvo alejada de sus actividades públicas, pero en la que mantuvo comunicación directa con otros personeros de la Mesa del PS, de la que resaltó su gestión durante este período.

“Es una dirección que se ha caracterizado por tener una mesa integradora, es una mesa que ha trabajado de manera muy constructiva”, dijo la timonel.

Sobre la continuidad del trabajo de la Mesa de cara a las elecciones internas de Marzo del 2017, Allende destacó que “hay bastantes condiciones para que la próxima mesa del PS sea unitaria”.

“El Partido Socialista es un partido que ha sabido trabajar unitariamente, lógicamente que tenemos distintas tendencias, corrientes, eso es sabido, pero que hemos logrado más de 16 mil personas refichadas, aumentó el número de concejales electos y mantuvimos el número de alcaldes; en general, es un Partido que ha funcionado bastante bien”, indicó la senadora.

Sobre la reunión entre los senadores socialistas y el Gobierno agendada para esta noche tras la renuncia del senador Carlos Montes como jefe del comité de senadores PS, Allende dijo que “no tengo ninguna duda que sabremos encontrar el espacio para conversar”.

“Quiero ser muy clara: la lealtad del Partido Socialista, que incluye a su bancada, como lo hemos dicho una y otra vez, está con nuestra Presidenta Bachelet, con su programa transformador, y siempre un puede ajustar mejores formas de diálogo, de coordinación, pero aquí no hay ninguna duda al respecto”.

Asimismo, la presidenta PS señaló que la voluntad de los partidos es apoyar la propuesta de declarar feriado el lunes 2 de Enero en sintonía con la voluntad de la presidenta Bachelet.

CANDIDATOS PRESIDENCIALES

Consultada sobre el acercamiento que tendría el PS con el PPD para zanjar el tema presidencial, Isabel Allende aclaró que el PS ya tiene un acuerdo del Comité Central y que se mantiene agendado otro encuentro similar para el día 21 de Enero. Sin embargo, señaló que las mesas del PS y el PPD están en condiciones de reunirse el día Viernes para conversar.

“Todavía está vigente la decisión tomada por el Partido, que es hacer una primaria, lo que es bastante sensato”, señaló la senadora Allende, indicando que “lo ideal es que se pueda definir una candidatura única de la Nueva Mayoría en una primaria el día 2 de Julio, que sea la más competitiva y nos permita ganar la elección”.

Declaración Pública de la Vicepresidenta de la Mujer PS

DECLARACIÓN PÚBLICA

La Vicepresidencia de la Mujer, del Partido Socialista de Chile, hace presente el repudio absoluto a los hechos acontecidos en la ceremonia de la Asociación de Exportadores de Manufactura (Asexma), en la cual se le regalara una muñeca inflable al ministro Luis Felipe Céspedes para “estimular la economía”.

Enfáticamente señalamos que repudiamos todo acto sexista y de violencia contra las mujeres y solicitamos a todos los involucrados pedir disculpas públicas por la vergonzosa conducta mostrada.

Al mismo tiempo solicitamos a nuestros ministros, jefes de servicio mostrar coherencia en su actuar, puesto que el gobierno, al cual, ellos representan, impulsa lineamientos claros en defensa de la mujer.

Lamentamos que los dirigentes empresariales, allí reunidos,  el ex Agente de la Haya José Miguel Insulza y el Senador Alejandro Guillier, ambos pre Candidatos Presidenciales,  no se  hayan manifestado  de inmediato en contra de un acto que solo pretende caricaturizar a la mujer y menoscabar el rol en la sociedad.

Aplaudimos el mensaje de la Presidenta Michelle Bachelet, repudiando esta lamentable escena.

Alba Gallardo

Vicepresidenta de la Mujer

Partido Socialista de Chile